EasyJet deja en tierra a decenas de viajeros en Marrakech cuando se disponían a embarcar rumbo a Málaga
Una jornada de pesadilla vivieron numerosos pasajeros en el aeropuerto de Marrakech después de que EasyJet cancelara su vuelo con destino a Málaga en el último instante. Los afectados, que ya se encontraban junto a la puerta de embarque, recibieron la noticia sin previo aviso efectivo y sin una solución inmediata por parte de la aerolínea. Como resultado, muchos optaron por pernoctar en la terminal marroquí con la esperanza de conseguir un nuevo billete, mientras que otros emprendieron por su cuenta un complicado viaje de regreso combinando distintos medios de transporte.
Una comunicación tardía que generó malestar
La compañía notificó inicialmente un retraso a través de un correo electrónico, pero apenas sesenta minutos antes de la hora de salida prevista informó de la cancelación definitiva. En ese momento, todos los pasajeros estaban ya formados frente a la puerta de embarque, listos para subir al avión. Según varios testigos presenciales, la situación desembocó en momentos de gran tensión: se escucharon gritos reclamando explicaciones, algunas personas sufrieron bajadas de tensión y se extendió un malestar general por la falta de alternativas concretas.
«Solo una representante de la aerolínea se acercó al grupo. Lo único que hizo fue indicarnos que revisáramos el email que habíamos recibido para ver las opciones de devolución o cambio de reserva. El resto del tiempo, el personal del aeropuerto nos condujo hacia la salida.» — relataba uno de los viajeros afectados.
La trabajadora de EasyJet argumentó más tarde que los retrasos acumulados por ese mismo avión a lo largo del día impedían su reubicación en Málaga debido al intenso tráfico aéreo del aeropuerto de la Costa del Sol.
La alternativa ofrecida: inviable para la mayoría
EasyJet puso sobre la mesa una única opción para quienes necesitaban llegar a Málaga: un nuevo vuelo dos días después, el miércoles por la noche. Además, la compañía solo asumía el alojamiento del primer día. Esta solución resultó completamente inservible para casi todos los presentes, que tenían compromisos laborales, familiares o personales que les exigían regresar a casa de forma urgente.
- Devolución del importe del billete — pero sin ayuda para encontrar un transporte alternativo.
- Cambio de reserva — únicamente para el vuelo del miércoles, con alojamiento cubierto solo una noche.
- Ningún enlace con otras aerolíneas — EasyJet no facilitó conexiones con compañías que operaran rutas similares.
Pasajeros a la desesperada: organización autogestionada
Ante la ausencia de soluciones reales, los afectados comenzaron a organizarse por su cuenta, ya fuera en grupo o de forma individual. La demanda de billetes hacia Málaga se disparó: el siguiente vuelo de otra aerolínea, que despegaba a las 06:45 de la mañana, vio cómo sus precios se incrementaban rápidamente mientras los viajeros intentaban gestionar la reserva, llegando a superar los 500 euros por asiento.
Javier, junto a su pareja Angélica, relataba angustiado: «Mañana tengo una reunión importantísima, no puedo faltar. Voy a perder mi trabajo». Ambos, como muchos otros, decidieron tomar un taxi hasta la estación de autobuses, viajar a Tánger y desde allí embarcar en un ferry hacia la península. Otros extranjeros desistieron de continuar hacia Málaga y optaron por destinos alternativos o directamente por regresar a sus países de origen.
Una familia de once miembros —originaria de Cádiz y Málaga— logró in extremis adquirir billetes de otra compañía con destino a Sevilla, con escala en Madrid. «Pero los coches los tenemos en Málaga. Alguien irá a por ellos y nos recogerán», explicaba Agustín, visiblemente aliviado después de horas de nervios y de haber solicitado ayuda al personal del aeropuerto sin obtener ningún resultado.
Consecuencias económicas y emocionales
En todos los casos, los pasajeros tuvieron que asumir sobrecostes de su propio bolsillo: taxis, autobuses, ferris, nuevos billetes de avión y, en algunos casos, alojamiento extra. La experiencia dejó un sabor amargo entre los viajeros, que denunciaron la falta de empatía y de gestión eficiente por parte de la compañía low cost.
Para quienes viajan con frecuencia, situaciones como esta recuerdan la importancia de contar con un equipaje bien preparado y con elementos que faciliten imprevistos:
- Una maleta ligera y resistente para poder desplazarse rápidamente entre terminales o cambiar de medio de transporte sin complicaciones.
- Un adaptador universal de corriente para mantener cargados los dispositivos móviles durante largas esperas.
- Una mochila de viaje compacta que permita llevar lo esencial sin tener que facturar equipaje adicional.
- Un kit de primeros auxilios de viaje para hacer frente a posibles bajadas de tensión o mareos en situaciones de estrés.
Lecciones para futuros viajeros
La experiencia de estos pasajeros en Marrakech pone de manifiesto la importancia de conocer los derechos del viajero ante cancelaciones de última hora, así como la conveniencia de contar con un plan B cuando se viaja con aerolíneas de bajo coste. La falta de coordinación y la escasa atención al cliente pueden convertir una vuelta a casa en una odisea que, como en este caso, deja huella económica y emocional.
Contenido original en https://www.diariosur.es/malaga-capital/easyjet-deja-marrakech-decenas-pasajeros-punto-embarcar-20260707185801-nt.html
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