Marruecos y España forjan una alianza estratégica frente a la sequía: la megadesaladora más grande de África, un proyecto sin precedentes
En un giro de cooperación inesperado, Marruecos ha decidido reorientar su política hídrica y estrechar lazos con España para hacer frente a una de las mayores amenazas climáticas del norte de África: la sequía crónica. El plan estrella de esta nueva alianza es la construcción de la mayor planta desaladora del continente africano, una infraestructura colosal que promete transformar el acceso al agua en la región y marcar un antes y un después en la gestión de recursos hídricos transfronterizos.
Durante años, las relaciones entre ambos países han oscilado entre la tensión diplomática y la cooperación puntual. Sin embargo, la urgencia del cambio climático y la creciente desertificación han empujado a Rabat a buscar socios tecnológicos fiables. España, con una dilatada experiencia en desalación —gracias a plantas como las de Barcelona, Alicante o las Islas Canarias—, se perfila como el aliado ideal para impulsar este ambicioso proyecto.
El contexto: una sequía cada vez más severa
Marruecos acumula ya varios años consecutivos con precipitaciones muy por debajo de la media histórica. Los embalses del país han llegado a situarse por debajo del 30 % de su capacidad, y regiones agrícolas enteras, como el valle del Souss o la llanura del Gharb, sufren restricciones cada vez más duras. La situación es crítica no solo para el consumo humano, sino también para el sector agroalimentario, que representa una parte fundamental de la economía marroquí y de sus exportaciones a Europa.
«Nos encontramos ante un punto de inflexión. La cooperación con España no es solo una opción, es una necesidad estratégica para garantizar el suministro de agua en las próximas décadas», señalan fuentes del Ministerio de Agua y Equipamiento marroquí.
Ante este panorama, el gobierno marroquí ha decidido apostar fuerte por la desalación como solución principal, dejando en un segundo plano otros proyectos de trasvase o presas. La nueva megadesaladora, cuya capacidad superará los 500.000 metros cúbicos diarios, se convertirá en la más grande de África y una de las mayores del mundo.
Detalles técnicos y ubicación de la planta
La ubicación elegida para esta infraestructura es la costa atlántica, cerca de la ciudad de El Jadida, a medio camino entre Casablanca y Safi. Esta zona presenta varias ventajas estratégicas:
- Acceso directo al océano Atlántico, con una calidad de agua adecuada y un bajo impacto ambiental relativo.
- Proximidad a grandes núcleos de población y zonas industriales, lo que reducirá los costes de distribución.
- Facilidad para la conexión con la red eléctrica nacional, que se prevé que sea alimentada en gran parte por energías renovables (solar y eólica).
El proyecto contempla el uso de tecnología de ósmosis inversa de última generación, con membranas de alta eficiencia energética. Según los ingenieros encargados del diseño, el consumo eléctrico se reducirá hasta un 30 % respecto a plantas convencionales, gracias a sistemas de recuperación de energía y al aprovechamiento de la corriente marina.
La cooperación hispano-marroquí: más allá de la desalación
Este acuerdo no se limita a la construcción de una planta. Se han establecido varios pilares de colaboración que abarcan desde la formación de técnicos hasta la investigación conjunta en nuevas tecnologías hídricas. Entre los puntos más destacados se encuentran:
- Intercambio de conocimientos en gestión de acuíferos y recarga artificial.
- Desarrollo de sistemas de alerta temprana frente a sequías basados en inteligencia artificial.
- Creación de un laboratorio binacional para la mejora de membranas de ósmosis inversa.
- Programas de reutilización de aguas residuales tratadas para uso agrícola.
Además, ambos países han acordado la instalación de una red de sensores en las cuencas compartidas —como la del río Tánger o la zona de la Chafarinas— para monitorizar de forma conjunta la calidad y cantidad del agua disponible.
Impacto esperado en la agricultura y en la población
Se estima que la nueva desaladora podrá abastecer a más de 5 millones de personas en las regiones de Casablanca-Settat y Marrakech-Safi, además de suministrar agua de riego para unas 50.000 hectáreas de cultivos intensivos. Esto supondría un alivio significativo para cultivos de alto valor como los tomates, pimientos o cítricos, que actualmente sufren restricciones cada verano.
Para el agricultor medio, la disponibilidad de agua desalada a un precio competitivo puede marcar la diferencia entre la viabilidad de su explotación y el abandono. Las autoridades marroquíes han anunciado subvenciones para que el coste del agua desalada no supere los 0,30 euros por metro cúbico, una cifra que, aunque superior al agua de pozo, resulta asumible si se garantiza la continuidad del suministro.
Tecnología y materiales clave en el proceso de desalación
Para llevar a cabo un proyecto de esta envergadura, es fundamental contar con equipos y componentes de alta calidad. Desde sistemas de pretratamiento hasta bombas de alta presión, pasando por membranas de ósmosis inversa y sistemas de dosificación química. Para quienes deseen conocer más sobre estas tecnologías, existen en el mercado productos que pueden resultar de interés:
- Si te interesa la purificación de agua a menor escala, puedes consultar opciones como filtros de ósmosis inversa domésticos.
- Para sistemas de riego eficiente, una bomba de agua de presión constante puede ser una excelente inversión.
- Los medidores de calidad de agua (TDS) ayudan a controlar la eficiencia de cualquier sistema de desalación.
Contenido original en https://vandal.elespanol.com/random/marruecos-cambia-de-estrategia-y-se-alia-con-espana-se-blinda-ante-la-proxima-sequia-con-la-mayor-desaladora-de-africa/42342.html
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